Descripción
Portón de madera por cuarterones (16) muy sobrio, de tradicional estilo castellano, de doble hoja y correspondiente cerco de sujeción, de probable realización entre finales del Siglo XIX y principios del XX, realizado en madera de conifera, perteneciente a la capilla del cementerio de Aravaca con unas medidas de 2,25 x 1,60 m
Estado de conservación
La pieza presentaba un acusado desgaste superficial compatible con una exposición exterior prolongada, suciedad adherida y alteraciones de acabado que han llevado el portón a un estado límite y crítico de la propia fibra de la madera, llegando a necrosis por pudrición de la madera. También se apreciaban pérdidas de homogeneidad cromática y envejecimiento general de la superficie, daños provocados muy probablemente por falta de un simple mantenimiento ordinario anual (quizás desde su creación).
Metodología de la intervención
Se ha procedido primariamente a limpieza manual química mediante un gel de preparación propia -compuesto por disolvente nitro, acetona, hidrocarburos alcalinos, acetato de metilo, y adensantes- aplicando capas consistentes por toda la superficie de ambas caras de las hojas hasta eliminar la mayor parte del antiguo barniz sintético y sus residuos, así como suciedad, con la ayuda de lana de acero gruesa o cepillos metálicos para retirar tanto el gel como el barniz reblandecido. Se ha concluido este primer proceso con un lijado generalizado, en modo de poder remover las ultimas trazas residuales que han tenido mayor poder de resistencia, conservando de todas maneras la integridad material del conjunto, tanto en las hojas como en el cerco.
Posteriormente se han consolidado las partes comprometidas de la madera por roturas, astillados, debilitación superficial, desintegración, putrefacción, y demás daños, realizando reintegraciones volumétricas donde necesario, básicamente con madera maciza estabilizada, en lugar de masillas. Se han usado colas y adhesivos con capacidad de resistencia a la humedad ambiental, del tipo poliuretánicas para las especialmente en las partes inferiores, por ser la más deterioradas, y resina epoxidica (Araldite 2011) en otros puntos donde se ha hecho necesario . En los cercos, se han encolado las partes inconexas y separadas, y se han usado masillas de composición al acetona para resistir a la intemperie al igual que en zonas específicas de las 2 hojas que requerían el cierre de grietas y fisuras. Antes de continuar con otras fases de la intervención, se ha impregnado generalizada e indiscriminadamente preparado anti-carcoma a base de permethrina, a razón de casi medio litro por m2, alcanzando los 3 lt. debido a la elevada absorción provocada por el gran estado de sequedad de la madera.
Antes de proceder al acabado, se han dado un par de velos de tinte cálido con anilinas para homogeneizar las varias tonalidades que presentaba la madera en sus partes inferior y superior, además de ayudar un poco a proteger la fibra de los rayos UV a futuro.
La fase final del acabado, ha consistido exclusivamente en una repetición de varias manos (5), hasta su límite de absorción, del tradicional aceite de Tung aplicado puro, que procura en un primer momento la nutrición de la fibra de la madera -tan necesaria en nuestro caso-, en un segundo exalta la belleza de la madera y finalmente la protege






















